sábado, 8 de mayo de 2010
o decrece... o se transforma...
El caso es que la primavera ha llegado, las mariposas también, las flores del jardín están esplendorosas (las que ha dejado el jardinero que arrasó con la buganvilla) y nosotros, como somos monos, nos hemos echado al campo.
Estuvimos en un sitio llamado Monchique donde, no se si por interés en que conociera a otros niños, o por tener medio día a solas, me dejaron con una seño hippy (la seño Monica, cuya casa estaba al lado de la del gato Zeca) y unos niños portugueses que, eso sí, aunque no sabían hablar bien, me adoptaron... Uno de ellos, quizás excesivamente, no paraba de buscarme por el spa por lo que creo que algo oí decir a papá de "novio", "que corra el aire", y "mandarlo al hospital".. no se....
Por otro lado como niña mayor que ya soy leo casi de corrido (las silabas, sí, pero de corrido), y ya se sumar sin marcar puntitos en el papel (nadie dijo que no pudiera darme la vuelta y contarme los dedos para ayudar en la suma...)
También salimos mucho al campo y en bici, que m encanta, aunque según papá, tiene la sensación de que voy a ir toda mi vida en cuatro ruedas, y que a este paso, dejaré los ruedines el da antes de subirme a un coche....
lunes, 12 de abril de 2010
La familia crece....
martes, 30 de marzo de 2010
Porque yo lo valgo
miércoles, 17 de febrero de 2010
Me estoy volviendo loco.....
Dicen mis padres que los más antiguos entenderán que el título de este "post" les recordará la vuelta ciclista... en fin, ellos sabrán, yo de la época del gramófono no se nada.En cualqueir caso, estoy encantada con mi bici. La verdad es que la uso poco porque no para de llover, pero día que hace sol, allá que me voy con la bici... y cuando puedo con papá y mamá, que también les gusta.
Os paso unas cuantas fotos. De los patines ya hablaremos, que ahí hay más tensión....



miércoles, 3 de febrero de 2010
Reunión de pastores.....
Parece ser que no han salido del todo descontentos, aunque eso sí, les han dicho que no paro de hablar, que soy la última en cambiarme por las mañanas porque me entretengo hablando, y que estoy sentada en la mesa de los mijitas en la comida (ojo, los mijitas son ellos, yo me como todo). La parte buena: dicen que mejoro (¿pero quien se cree capaz de decir eso de mí?), la parte mala, que haga deberes en casa, que lea, que recorte, que pinte..... ¿Pero de qué van?. ¿aun no se han dado cuenta de que cuando quiero lo hago bien?....
Este asalto no quedará impune....
domingo, 24 de enero de 2010
2010, el año diez de la chica diez… o sea yo.
Como siempre, por aquello de la corrección, pasamos la primera parte de las vacaciones en Madrid y la segunda en Algeciras. Antes, los días previos, los pasamos en casa con lo típico: actuación navideña vestida de pastora, visita al Belén viviente de Corrales (con romanos).
En Madrid nos cogió el temporal (o sea, el invierno, aunque con esto del cambio climático, o pones cara de espanto cuando hace frío en invierno o eres raro, dice papá). Allí aproveché para hacer mucha vida social (la
verdad es que yo no quería, pero me llevaban y traían como muñeco de feria) y alguna que otra cosa interesante, como desenterrar huesos de dinosaurio, o ir al planetario a conocer al satélite López. Esto lo aderecé con una intensa agenda gastronómica (de nuevo, arrastrada por mis padres, aunque sin sentimiento de culpa), y de visitas a tiendas, familia y cines. Ví “Donde viven los monstruos”, que me encantó (de hecho, hubo un momento en que me bauticé como Paola Sánchez Contreras KV”.
Posteriormente, y previo paso por el cenagal en que se convirtieron Huelva y Jerez, llegamos a Algeciras donde, en lo básico, más de lo mismo: comida, agenda social, etc… aderezado aquí con las primas. También fui al cine (a ver “Alvin y las ardillas” y, no, no me rebauticé). Me fui a África que, para quien no sepa donde está, le informo: Algeciras-Al fondo Gibraltar-Después del agua África. Si lo repetís muchas veces seréis como Dora Exploradora. En África, igualmente, comida y tiendas, sin diferencia.
Los Reyes Magos razonablemente bien. Papá estuvo todo el tiempo detrás de Benibás y creo que debió engañarlo porque solo me trajeron un poco de carbón de pega (son unos pardillos los reyes, esperaban que con el carbón de pega y un paquete de kleenex, por lo de los mocos, me iba a arrepentir de no se sabe qué….). El caso, es que cayó lo que quería: bicicleta rosa, corona de princesa, libros, una linterna de princesa, un juego ruidoso llamado tetris, etc… En fin bastante bien para lo que me amenazaban mis padres (que han perdido todo su prestigio al respecto), y sobre todo teniendo en cuenta que no hice casi ninguno de los deberes del cole.
La primera semana del cole estuvo bien, pero luego llegó el primer fin de semana, el de los torpes. Y digo torpes, porque no paramos de tener accidentes: papá y mamá, en un patético revival juvenil de cuarentones, aprendiendo a patinar y cayéndose y yo, reconozco que me equivoqué, intentando ver por mi misma como se hace la sopa en un caldero… con resultados de quemaduras de segundo grado en el pie. Eso me ha tenido una semana entera en el dique seco. Menos mal que la abuelita vino de Madrid a cuidarme… se ha quedado conmigo toda una semana. Dice que está contenta de que me haya curado, lo cual no dudo, aunque no se si a eso se le añade la alegría de que vuelva al cole y pueda descansar….
En fin, y en resumidas cuentas, esto ha sido todo. Como veis, empiezo el año con fuerza y energía… pendiente de encauzar, pero con ganas…

