Vale, venga, acepto que el color de mi piel no es precisamente el de una mulata brasileña; es más acepto que mi forma de bailar (pies juntos, giro de cintura, barzos arriba y abajo) no es el más típico del sambódromo de Río de Janeiro..... ¡pero yo también celebro el carnaval!. Bueno, lo celebramos en familia, solo que algunos con más gusto que otros. Podríamos titularlo la Bella y la Bestia. Veréis, yo me he disfrazado de Bella, o sea de mí misma (¿recordáis? soy mona). la verdad es que han sido las seños Vane y Noemi las que lo han hecho, pero entre que se esforzaron y, sobre todo que, como digo, soy mona, el resultado reconozco
(modestia aparte), que es bueno (ver foto). Sin emabrgo mi padre, el pobre, decidió disfrazarse de doctor, con tan mala pata que ni le aplaudieron, ni tenía disfraz de su talla (por lo menos de cabeza).... en fin un desastre. No pude más que berrear y berrear ante tamaño disparate......
Por lo demás pocas novedades. He estado una semana malita, o mejor dicho, con 40 de fiebre, porque lo que era comer y dormir, no lo evitaba nadie. Mis padres están contentos porque ya no lloro tanto por la noche y duermo de un tirón. Los muy ilusos creen que es porque una noche me tuvieron una hora llorando sin hacermes caso. Lo que pasa es que "las mañanitas de abril son dulces de dormir" y con lo del cambio climático tengo un sueño que me caigo... pero nada, que se confíen, se vana a enterar.
Ultimamente no ando, corro, y para ir un poco más despacio he decidido lastrame con la mochila del cole. Con su sagacidsad mis padres creen que es que me gusta ir con mis cositas por la casa... ¡La Virgen! que simples son, ¿pero no se dan cuenta que es un freno para controlar la velocidad?...... Por lo demás me caen bien y ya les llamo mamá y papá (esto último es más difícil de decir). ¡Con qué poquito caen rendidos a mis pies!...
Os adjunto unas fotos de hace un fin de semana que fui a disfrutar de unos días con mis abuelos y tío. Lo pasé fenomenal y tenía muchas ganas de verles, desde Reyes no me veían y claro, como ahora ando y hago monerías, también a ellos les tengo engañados... ¡Esto es un chollo!
También algunas foitos de una visita con Papá y Mamá al espigón de Huelva. Ante la histeria de mamá que decía no se qué de que papá se parecía aun tal Michael Jackson con su hijo, papá me subió al romepolas...¡me encanta ver romper l
as olas!